viernes, 31 de julio de 2015

Carlos Marcelo Sicilia

Carlos Marcelo Sicilia, locutor argentino,, con una importante trayectoria en medios de la Provincia de Mendoza, conductor de programas como Hola Pais, hoy dedicado a la politica en las huestes del Frente Renovador.

jueves, 9 de julio de 2015

Carlos Sainz Jr


Carlos Sainz Vázquez de Castro1 (Madrid, 1 de septiembre de 1994), usualmente conocido como Carlos Sainz, Jr., es un piloto español que ha disputado varias competiciones internacionales como las World Series by Renault con el equipo DAMS, que ganó en 2014. Es piloto de la Scuderia Toro Rosso en la temporada 2015 de Fórmula 1. Es hijo del ex campeón mundial de rallies Carlos Sainz. Es el piloto que obtuvo mejor puesto en la parrilla en su debut de la historia de España, saliendo octavo en el GP de Australia de 2015.

Perfil Completo de Carlos Sainz Jr en Wikipedia

Web Oficial de Carlos Sainz Jr










Carlos Moyá


Carlos Moyà Llompart (Palma de Mallorca, 27 de agosto de 1976) es un ex-tenista español y ex-capitán del Equipo español de Copa Davis.1 Alcanzó el número 1 del ránking de la ATP durante 2 semanas en marzo de 1999.

Durante su carrera, ganó el Roland Garros de 1998 y fue finalista en otro grand slam, el Abierto de Australia 1997 y en el ATP World Tour Finals 1998. Además logró tres Masters Series; Montecarlo 1998, Cincinnati 2002 y Roma 2004, tres títulos de la serie ATP 500, y trece de la serie ATP 250. Como internacional, formó parte del equipo de la segunda Copa Davis lograda por España, logrando el punto de la victoria en la final.

Perfil Completo de CARLOS MOYA en Wikipedia












miércoles, 1 de julio de 2015

Carlos Delfino, ejemplo de lucha y sacrificio



Nota original de Xavier Prieto Astigarraga en el diario "La Nación"

http://canchallena.lanacion.com.ar/m1/1801749-la-dura-y-larga-recuperacion-de-carlos-delfino-cada-vuelta-era-un-mazazo-hoy-estoy-nadando-cerca-de-la-orilla

Conmoción cerebral; una semana inactivo en la NBA. Otra concusión: dos meses parado, encerrado en una habitación oscura. Un desprendimiento de aductor. Luego, otro. Pero no era todo. Llegó la fractura del pie derecho. Primera operación, en Nueva York: se partió el hueso. Segunda, en Viena: no se soldó el metatarso. Tercera, en Buenos Aires: necrosis (muerte de tejido).

Así, de golpe en golpe, Carlos Delfino, uno de los integrantes de la gloriosa Generación Dorada del básquetbol, llegó a septiembre de 2014, con 17 meses sin jugar. Cansado de esperanzarse y deprimirse, dejó el primer mundo de la medicina y acudió a su Santa Fe, a su gente. Apeló a un médico de confianza, Raúl Theaux, que lo conocía desde chico y había intervenido a su abuela, a su papá, a su hermana. A él mismo en una rodilla en 2004, cuando ya era jugador de Detroit. "Raúl, lo único que te pido es jugar con mis mellizos, correr en una plaza y hacer una vida normal, no quedar rengo", le rogó el campeón olímpico de Atenas 2004. Y sí: el alero cojeaba y había tirado la toalla profesional. A los 32 años, ya no sería basquetbolista. Sólo un buen padre que podría caminar sin defectos... si salía bien la operación.

Salió bien. "En marzo empecé a correr, agarré una pelota, tiré al aro y me dieron muchas ganas de jugar de nuevo. El pie está respondiendo bien. Tengo dolores, pero son lógicos por haber estado parado 24 meses, dos años. Hay días en que me duele el cuerpo en general, porque estuve mucho tiempo en una cama, con un yeso, con muchas pastillas, con muletas. Y ahora estoy muy ansioso, haciendo lo que más me gusta, entrenándome con un ritmo de trabajo que en ninguno de los post operatorios previos tuve, y eso me da muchas ganas, porque me parece que a la vuelta de la esquina voy a estar como para jugar. Estoy muy contento", contó Delfino a LA NACION, de visita en Buenos Aires, poco antes de viajar a Estados Unidos (hoy) para verificar su estado. Con otro ánimo. Con expectativa. Y con el Preolímpico de México (31 de agosto al 12 de septiembre) en la mira.

-¿Cómo viviste aquello?

-Traté de jugar el Mundial de España y salieron dolores muy fuertes. Había venido el jefe de Milwaukee Bucks para verme y darme el OK para el Mundial o no, y terminamos hablando con los médicos de que necesitaba otro tipo de cirugía, más tornillos. Yo estaba rengueando. No quería ponerme más metales en el pie, porque había sufrido mucho por las operaciones. Decidí hablar con gente cercana. El doctor Theaux tenía la teoría de que había que sacar los clavos y hacer un implante óseo. Hice averiguaciones por Europa y me daban la opción de ir a lo más natural para mi cuerpo, que evidentemente no aceptaba cuerpos extraños, como los tornillos y plaquetas que me habían puesto.

-¿Te implantaron huesos de otra persona?

-No: me sacaron hueso de mi cadera y me lo implantaron en el pie.

-O sea que habías abandonado definitivamente el deporte.

-¡Totalmente! Estaba cansado de las operaciones, de tratar de volver. Cada vuelta era un mazazo en la cabeza, porque otra vez me caía. Hoy estoy nadando cerca de la orilla; me muero si me pasa algo. Toco madera. Nunca había llegado al nivel de entrenamiento y de forma física que tengo hoy. Yo perdí a mi abuela y antes de que se fuera me dijo "tenés que volver", así que es una promesa que tengo. Y así como elegí a Raúl, que me conoce desde chico, me entreno con gente que me conoce y me estima y sabe todo lo que me pasa, desde el preparador físico hasta el entrenador. Todo lo que estoy haciendo es con gente de Santa Fe. Todo el mundo me pregunta por qué me trato ahí pudiendo estar en Italia o Estados Unidos; lo hago porque ésta es gente de confianza, que hace bien las cosas. Y estamos sacando adelante una situación que me había hecho tirar la toalla. Soy un tipo sano: como bien, no soy alcohólico, no fumo... Llevo ocho meses y medio y el hueso viene funcionando 1000 puntos, reconsolidado.

-¿Cómo fue la acción en que se te produjo la fractura?

-Es una fractura por estrés. Se provoca por caminar mal, por una plantilla fallada o distinta, por cansancio... En los playoffs de 2013 volqué una pelota, [Kevin] Durant me hizo una falta en el aire, y al caer sentí un pinchazo. Quedé rengo, muy mal. Traté de estar en el partido siguiente, jugué un minuto y me caía, no podía hacer pie. Y empezó esta historia larguísima.

-Incluso antes ya venías siendo tratado por el médico de Houston...

-Ya el último mes llevaba esta lesión entre algodones. Eran días en que me comía agujas metidas en el hueso muy impresionantes. He tenido muchas lesiones y me llevo mucha culpa, porque subestimo el dolor. Siempre traté de jugar como fuera, y hoy sufro la consecuencia. Pero es el espíritu del deportista: uno aprieta los dientes y trata de jugar. Estoy pagando carísimo por eso, y fue una cosa creada por mí, porque, lesionado, seguía adelante. Terminé haciendo una pelota de nieve enorme.

-¿Y cómo te manejaste en las concusiones?

-En la primera, estaba tirado en el piso y se me cayó un jugador en el cuello, me corté la pera, no me movía y perdí el conocimiento. Miro las imágenes y no recuerdo nada, pero a la semana estaba jugando. Un año después iba teniendo golpes y después de los partidos no podía dormir, tenía mareos, fotofobia, vértigo, dolores de cabeza... Síntomas de que necesitaba parar. Y me decía "no... Si me duele la cabeza, tomo una aspirina. Si me duele el cuello, dormí mal o no pude dormir. Si no dormí, estoy acelerado. Si me molesta el sol, será que está muy fuerte y como no dormí me molesta más...". Pero terminé parando dos meses. Estaba muy frágil y tuve que tomar una decisión: seguir o dejar. Cabeza dura, seguí. En cinco años pasé cinco o seis veces por el quirófano. Se ha hecho una fea costumbre, que ha afectado mucho mi carrera entre los 32, 33 años, la época en que uno espera estar al tope físico y de madurez. Hoy estoy fresco de la cabeza, tengo muchas ganas, sigo metiéndole y trato de empujar mi nivel lo más alto posible y de ser el mejor que pueda ser hoy. Después se verá si estoy como para jugar con mis hijos o como para la alta competencia.

-¿Cuáles son tus planes?

-Ser de nuevo un jugador de básquet. Hoy no tengo equipo y eso me permite pensar en jugar en el seleccionado un torneo durísimo [el Preolímpico]. Pero quiero ganarme un lugar, estar a la altura ante gente más joven que vino jugando mientras estuve parado. No puedo decir que voy a llegar, porque puede que no llegue a jugar cinco contra cinco el 1° de agosto, cuando comenzaría la concentración. Todo está dado como para que sí, pero si el pie me dice que no o si a Sergio Hernández (el seleccionador nacional) no le alcanza el nivel que tengo, bajaré un cambio, seguiré con el ritmo que pueda y se verá cuándo estaré para subir de nuevo ese cambio.

Estaba cansado de las operaciones, de tratar de volver. Cada vuelta era un mazazo en la cabeza, porque otra vez me caía. Hoy estoy nadando cerca de la orilla; me muero si me pasa algo. Toco madera

-¿Este mes y medio alcanzará?

-Está todo dado. Estoy físicamente bárbaro, entrenándome dos horas, perdiendo dos kilos por práctica, saltando, jugando uno contra uno ya... Todavía no soy el Carlos Delfino de Houston, pero trabajo para, dentro de un mes y medio, ser el mejor Carlos Delfino que pueda ser. Ojalá esté jugando cinco contra cinco, con la chance de hacer contacto físico.

-¿No tener club hoy no es un problema por el seguro?

-No. Nunca lo pensé. Para mí no tenerlo es una gran solución: no tengo a nadie diciéndome qué tengo que hacer, con quién tratarme, si jugar o no jugar. Eso me permite ajustar las tuercas cuando estoy bien, y aflojar cuando estoy tensando mucho.

-¿Pensar más allá del Preolímpico, en un club, es aventurado?

-No. Lo pienso. Porque soy muy optimista en que volveré a mi mejor forma. Miro en qué equipo podría jugar, qué sistema me caería bien... Me han llamado desde Europa para jugar playoffs, desde Estados Unidos para hacer una rehabilitación y ser parte de un vestuario... Cuando esté bien, seguiré teniendo abiertas puertas. Sé que todo va a llegar a su tiempo y a su modo.

-¿Cómo ves al seleccionado?

-Depende mucho de cómo se arme, de cuántos veteranos estén. Hay mucha gente nueva, cada vez menos grandes, un entrenador nuevo pero viejo... Va a ser una linda mezcla, y me da muchas ganas. Puede ser interesante y muy bueno.

-Sos de los pocos dorados que quedan. ¿Hay una responsabilidad de "tener a cargo" a los jóvenes?

-Esas cosas se dan naturalmente o no se dan, no se las fuerza. Por eso digo que Manu Ginóbili es el primero, el segundo, el quinto... El mejor jugador nuestro de la historia, por lo que ha hecho y porque es un líder natural, que no fuerza las situaciones con los más jóvenes. Me gustaría que estuviera Pablo Prigioni, que Manu reviera la situación y estuviera, que Chapu siguiera en ese nivel terrible, y así como hablamos del recambio, ojalá los viejitos jueguen, porque nos cambiaría la vida. A Sergio Hernández le digo "si no puedo jugar, voy de asistente. ¡Quiero estar!". Pero yo me siento jugador, con la camiseta puesta todavía, con la pelota en las manos.

-Así como parece que sale el sol para vos, ¿lo mismo para CABB?

-No tengo idea. Estoy totalmente afuera. Tras la conferencia de prensa que hicimos en UADE, y con la lesión, no es que me abrí de la cuestión, pero los caminos fueron separándose. No digo que no estoy interesado; lo estoy, pero me parece que el dirigente tiene que dirigir, el jugador tiene que jugar y el entrenador, entrenar. No me gusta mezclar las cosas. En su momento, les dije a los chicos que era mejor no jugar el Mundial que estar amagando. Pero era yo, Carlos Delfino. Había mucha gente pensando en otras cosas y no en meter la pelota en del aro, que es nuestro trabajo siempre. Seguramente en el futuro, así como esta generación ha hecho mucho en la cancha, voy a hacer cosas fuera y a ayudar a la Confederación, pero será todo a su tiempo. Mientras uno está con las botitas puestas, ayuda en la cancha..






Carlos Bossio, "Un Chiquito Gigante"


Nota original de Nicolás Gomez Cortez en "Fortaleza Granate"

enlace http://www.fortalezagranate.com.ar/2015/06/10/un-chiquito-gigante/

Carlos Bossio charló en Sentimiento Granate sin cassette y contó varias anécdotas de su exitoso paso por Lanús. El ex capitán del equipo campeón en el 2007 recordó el título en la Bombonera, habló de su llegada al club y el crecimiento que tuvo a nivel institución hasta el día de hoy y también de su deseo de formar un cuerpo técnico con Grabieb y Ribonetto.

Sus recuerdos sobre el 2 de diciembre.

“Sabíamos que Boca quería cagarnos la fiesta como nosotros a ellos el tricampeonato. Nosotros sentíamos que era ese año o no era más. Salir campeón, levantar la cabeza y ver a esa cabecera que explotaba, me quedará para siempre. La imagen que yo vi cuando levante la Copa en La Bombonera fue hermosa, es mística”.

Sus comienzos en el club.

“En Lanús tuve un grupo difícil cuando llegue, no estaba muy bien y estaba divido. Cuando yo llegue en un grupo estaba Carboni y Serrizuela y en los otros los jóvenes. Si el arquero no la agarra y el delantero no la mete no es culpa del técnico… Después nos armamos y la gente que llegaba se sentía cómodo. Tener un buen grupo pasa por los referentes del equipo, no por el entrenador. Si hay un grupo malo es más difícil salir campeón. Para salir campeón un equipo debe tener un grupo espectacular, una mezcla de experiencia y juventud. En el 2007 cumplí la función de enseñarle a los más jóvenes que venían surgiendo”.

Su deseo para un futuro no muy lejano.

“Tiene que haber un recambio en los técnicos.Hay nuevos técnicos y muy buenos. El Rodo y el Tino ya tienen experiencia, me faltaría a mi. Me gustaría ser Ayudnate. Hay muchos clubes que ayudan a ex jugadores para realizar técnico. “Tenemos un proyecto, pero hay muchos técnicos en el mundo futbolístico”.

Su visión de Lanús hoy.

“Entras al Club Lanús y es impresionante. Voy a Lanús y comparó y es enorme el crecimiento. Antes hacíamos fila para cagar y ahora es tremendo el vestuario”.


Cortitas y al pie de Chiquito.

“Yo hubiera llevado a Marchesín y Rulli con Romero”
“El Rodo es mi mejor amigo que me dejo el fútbol”
“Le di la vuelta en el área chica a Banfield”
“Con el hincha de Lanús tuvimos muchas idas y vueltas, pero hay un afecto mutuo”
“Con Gimnasia el de Villar fue el gol más boludo que me comí”
“Con D´Alenssandro nació el gesto de Corona y el se me movió”
“Lanús no aprovecha en convertir goles, perdió solidez”
“Zubeldía manejaba la cancha, Ramón estaba ahí pendiente y daba paz”
“Flores grito un gol en el vestuario, todos estabamos atentos y dijo que era de Peñarol”
“No estábamos nerviosos, nos divertíamos”








Carlos Leonel Schattmann


Carlos Leonel Schattmann (nacido el 14 de mayo de 1987) es un jugador profesional de baloncesto argentino, juega de escolta. Debutó en Boca Juniors y luego jugó en el Club Ciclista Olímpico. En la temporada 2009/10 se destacó en Unión de Sunchales, cuando fue elegido Jugador de Mayor Progreso de la LNB y en la 2010/11 jugó en el Club Atlético Obras Sanitarias. Vistió la camiseta de la Asociación Atlética Quimsa por un año para luego recalar en el Club Atlético Lanús por una temporada. En 2013 se incorporó al club Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia. Junto con la Selección argentina de baloncesto jugó el Sudamericano de 2010, donde fue subcampeón.












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